COLUMNAS

A las alianzas variopintas les hará falta el voto duro que sí tiene el PRI

El Patíbulo 

Por Alberto Unda

Prácticamente y salvo ajustes de última hora, los partidos tienen ya sus candidatos al Congreso de la Unión -senadores y diputados- y a las presidencias municipales, las listas finales se conocerán en breve, y las tendencias reveladas en las encuestas anticipan una jornada electoral compleja y de un alto grado de dificultad, que no se había experimentado en los últimos procesos.

 

Esta complejidad alcanza a todos los partidos contendientes, no tiene exclusividad porque en una u otra medida, los institutos políticos en general, viven una difícil etapa de desconfianza ciudadana, que por más que piensa, no encuentra opción.

 

 

Concentrándonos en lo que se observa en nuestra entidad, la última relación de sus aspirantes ha provocado en el PAN y el PRD de manera poco usual, divisiones y hondonadas que alcanzaron fracturas que seguramente les provocaran una marcada caída en los votos que antaño conseguían.

 

Ninguno de estos institutos políticos ha sabido concentrar y asegurar para su causa, lo que se llama el “voto duro”, que es resultado de años de trabajo, de atención permanente, a los pobladores de las comunidades más alejadas de los grandes centros urbanos.

 

Y aunque les pesa reconocen que únicamente el Partido Revolucionario Institucional, ha tenido esa capacidad de concentrar un elevado porcentaje de ese voto, que en cada proceso electoral, define las elecciones.

 

Conseguir el llamado voto duro, no es una cosa fácil que se logre de la noche a la mañana, al PRI le ha costado años, conseguir que las y los ciudadanos de esos núcleos de población crean y apoyen sus propuestas y a sus candidatos, en tanto que los partidos de derecha e izquierda miraban casi con despreció a esos votantes.

 

La geografía electoral en el estado ha cambiado tanto que ahora el PAN, el PRD y sus aliados, buscan una ruta que les permita llegar a esos electores que, con desplantes de soberbia, por años ignoraron.

 

Ahora, desde las variadas y variopintas alianzas que han pactado en los últimos meses, han incorporado principalmente a ex priistas que les ayuden a cooptar ese importante voto duro.

 

 

Consideran que sus ahora compañeros de partido, al conocer las entrañas del Revolucionario Institucional, les pueden servir para jalar para sus alianzas, el voto duro con que cuenta el PRI y que otra vez le servirá al tricolor para alcanzar triunfos a pesar de las traiciones y deslealtades, porque da la casualidad que quienes están considerados en esa franja de voto duro, son pobladores, leales al único partido que los ha tomado en cuenta.

 

Se ve difícil entonces que a  esas raras alianzas les alcance el tiempo para cachar el voto duro, cuando vemos que todavía al cuarto para las doce, siguen por debajo de la mesa dándose hasta con la cubeta, porque dirigentes de grupo y corrientes, no acaban de aceptar a los aliados de última hora.

 

 

Los partidos políticos en Oaxaca, nomás recibirán este año 199 millones 330 mil 421 pesos con 64 centavos

 

A dos semanas de que arranque oficial y formalmente las campañas político-electorales por la presidencia de la República, las senadurías, diputaciones federales y alcaldías, las dirigencias de los partidos políticos en Oaxaca, conocen ya cuál será el botín -perdón el financiamiento público- del que dispondrán para promover a sus candidatas y candidatos.

 

El presupuesto autorizado este fin de semana, por el Consejo General del Instituto Estatal Electoral y de Participación Ciudadana de Oaxaca (IEEPCO), es por la modesta cifra de 199 millones 330 mil 421 pesos con 64 centavos, que para el nivel de la competencia que se anticipa para este proceso del 2018, parece una magra cantidad, pero que hace pensar, cuantos y cuales problemas urgentes de las y los ciudadanos, podrían atenderse -quizás no resolverse- si por ejemplo para atender a los pobladores de 55 municipios de La Costa, La Mixteca y El Istmo, afectados por el terremoto del 16 de febrero, se necesitan unos 133 millones de pesos.

 

 

Eso sin referir a los millones de pesos que son también urgentes para atender la reconstrucción de la devastación provocada por los sismos de septiembre del año pasado, y que devastó a municipios del Istmo de Tehuantepec.

 

Ni ese, ni y otros graves problemas que laceran a Oaxaca, preocupan a las y los dirigentes de los partidos políticos, que campechanamente se embolsaran esos casi 200 millones de devaluados pesos -dirán ellos- cantidad que quien sabe si realmente la utilizaran para que sus candidatas y candidatos hagan campañas reales en busca del voto ciudadano.

 

De acuerdo con la distribución de esa danza de millones de pesos, determinada por el Tribunal Electoral del Estado de Oaxaca, los montos del financiamiento público para el sostenimiento de las actividades ordinarias permanentes, actividades específicas y gastos de campaña de los partidos políticos para el ejercicio 2018 son de un total de 199 millones 330 mil 421 pesos con 64 centavos.

 

De esa cifra, de acuerdo con lo resuelto por el TEEO, el financiamiento público para gastos de campaña es apenas de 44 millones 559 mil 706 pesos con 78 centavos.

 

A esa distribución, habrá que sumar un millón 782 mil 388 pesos con 26 centavos por concepto de gastos de campaña que se otorgará a los partidos políticos: Verde Ecologista de México y Encuentro Social.

 

Con tantos candidatas y candidatos que presentan los partidos políticos, se puede decir que a cada aspirante le tocaran del financiamiento público, para sus campañas políticas, en caso de que los dirigentes se comporten con mediana honradez, cantidades que en realidad no les servirán de mucho.

 

Aunque claro hay otras fuentes de financiamiento y ayudas externas que los aspirantes reciben sin chistar y muchas veces sin reportar y hacer una comprobación real a los organismos fiscalizadores del Instituto Nacional Electoral.

 

 

Además, lo bueno viene después porque una vez instaladas e instalados en un escaño, curul o presidencia municipal, los redituables negocios llegan también por muchas y variadas vías, lo cual lleva al representante popular a olvidar la mayoría de las ofertas prometidas.

 

De todas maneras, para este 2018, el monto del financiamiento para las actividades “ordinarias” permanentes de los partidos políticos es de 148 millones 532 mil 355 pesos con 92 centavos.

 

Cualquiera se preguntará que significan esas “ordinarias” actividades permanentes que los partidos, supuestamente llevan a cabo, si la cantidad es por mucho, superior a la cifra del financiamiento público, destinado propiamente a las campañas políticas.

 

Pues resulta que, de acuerdo a lo aprobado por el órgano electoral, las “ordinarias actividades”, en las que los partidos podrán gastar a manos llenas, casi 149 millones de pesos las actividades específicas, tienen relación con la educación, capacitación, investigación socioeconómica y política, que los partidos deben llevar a cabo, además de un “guardadito” de 4 millones 455 mil 970 pesos con 68 centavos, supuestamente para para tareas editoriales, pero que se sepa, ningún partido, pone en práctica esa disposición, pues varios dirigentes apenas medio saben “ler” y a otros de plano eso de “ler”, no se les da.

 

La autoridad electoral, como es su costumbre, llena de extrañas definiciones sus resolutivos, de manera tal que sólo unos cuantos -generalmente los que se embolsan el dinero público- entiendan las cifras del reparto.

 

En cambio, las y los ciudadanos se quedan con los ojos muy abiertos, sin alcanzar a comprender, en que se gasta tanto dinero que se asigna a los partidos políticos, incluso aunque no sea año electoral, porque cada año, tanto el órgano electoral llamado IEEPCO, como los partidos políticos, reciben cuantiosas sumas de dinero, como financiamiento, sin el cual la mayoría no subsistiría, porque sus militantes, en su mayoría, no pagan las cuotas que debieran aportar.

 

Conociendo la voracidad con la que actúan los dueños de los partidos políticos el IEEPCO, estableció que el financiamiento público para el sostenimiento de actividades ordinarias permanentes, actividades específicas y gastos de campaña serán ministrados a los institutos políticos, según un calendario oficial de entrega del dinero.

 

 

Llegan los paros y huelgas al COBAO

 

Año tras año, administración tras administración, el Colegio de Bachilleres de Oaxaca, igual que el IEEPO, han sido las cajas chicas de las administraciones estatales, ambas instituciones educativas, reciben para su operación, multimillonarios recursos del erario federal.

 

Durante sus 37 años de vida académica, -fundado en septiembre de 1981- la institución se había dedicado a capacitar y preparar cientos de generaciones de alumnos con muy buen nivel, -su población estudiantil de casi de más de 35 mil estudiantes- no había sufrido de suspensión de actividades, ni por parte de sus maestros, tampoco por sus trabajadores y mucho menos por sus alumnos, todas y todos hacían su trabajo.

 

Los tiempos cambian y ahora el COBAO que ha padecido de titulares francamente mediocres e improvisados, lleva ya varias semanas de incertidumbre, porque después de tantos años, sin mostrar inconformidad ante las cosas mal hechas y de apropiarse de los recursos financieros que debieran ser para la educación de los alumnos.

 

Los primeros movimientos fueron paros de brazos caídos, luego vinieron bloqueos a las oficinas de la dirección general y ahora las y los trabajadores, llegaron a la medida extrema: paro de labores.

 

Los inconformes aducen que haber dejado de cubrir los pagos a terceros institucionales y no institucionales, asciende a más de 50 millones de pesos, pues desde noviembre del año pasado, se dejaron de pagar, a pesar de que a ellos como trabajadores les han descontado las aportaciones que les corresponden.

 

Y cualquiera se preguntará ¿Qué es significa eso de pagos a terceros?, los propios trabajadores lo explican: son diversas cuotas han sido descontadas de los salarios de los trabajadores, pero no se han destinado al pago del Fondo de la Vivienda del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (Fovissste) o empresas de crédito, ni al Sistema de Ahorro para el Retiro y al Servicio de Administración Tributaria, entre otras aportaciones.

 

Y ante esto que consideran un fraude, le anticiparon al director Rodrigo González Illescas que si la institución no cubre dichos pagos la base trabajadora se declarará en paro de brazos caídos en los 68 centros de trabajo que, en las ocho regiones del estado, tiene el COBAO.

 

Más de dos mil 600 empleados, no se anduvieron por las ramas y en la semana que concluye, realizaron un paro de labores de 12 horas en los planteles:  01 de Pueblo Nuevo, plantel 04 del Tule, plantel 13 de Huautla de Jiménez, plantel 32 de Cuilapam de Guerrero y protestaron en las oficinas centrales del Cobao como medida de presión para que los descuentos sean retribuidos a la nómina de los burócratas, los cuales no se han reflejado desde el pasado mes de noviembre de 2017.

 

Los trabajadores sindicalizados hicieron notar un detalle no menos importante, resulta que hasta ahora, a los únicos que les aplican los descuentos para el pago a terceros, es a los burócratas propiamente dichos, pero en voz del secretario general del Sindicato Único de Trabajadores del Colegio de Bachilleres del Estado de Oaxaca, Rufino Olea González, esas aportaciones,  no compete cubrirlas sólo a los sindicalizados, sino también a los trabajadores interinos, de base y de confianza, y en la misma situación inclusive a  algunos directivos de los planteles.

 

Pero tampoco este descuento se les aplica a quienes representan un número muy significativo de trabajadores que prestan sus servicios en el sistema COBAO.

 

El problema de la falta de pagos a terceros a llegado a tal límite que el líder de los sindicalizados, reclamó a  la Dirección de Administración y Finanzas del colegio, el que no brinde las garantías necesarias a los trabajadores, que a causa de este conflicto interno, varios de  ellos ya han sido enviados al Buró de Crédito y tendrán que enfrentar procedimientos jurídicos en su contra, por lo que, asentó que  la base trabajadora responsabiliza al director general, Rodrigo González Illescas, del desvío de recursos en la institución.

 

El funcionario se comprometió en la Junta de Conciliación y Arbitraje a cubrir los todos los pagos pendientes a finales de febrero, pero es la hora en que no ha resuelto nada.

 

Esa falta de respeto a los compromisos asumidos dice el dirigente Rufino Olea González, va a llevar a un paro general que afectará a poco más de 35 mil alumnos, porque sigue latente la suspensión indefinida de actividades en los 68 planteles, 13 centros de enseñanza y las direcciones Académica, de Planeación, Servicios Generales y de Administración y Finanzas, así como la coordinación del sistema abierto.

 

Y todavía hay una cereza pendiente para coronar este pastel, pues los sindicalizados han emplazado a huelga general con el consecuente paro indefinido de labores, si para el 18 de abril, los directivos del COBAO, no resuelven su pliego petitorio, presentado con motivo de la revisión anual de su contrato colectivo de trabajo.

 

Lastima que una de las pocas instituciones que había evitado caer en medidas extremas como la suspensión de actividades escolares, por la informalidad de sus directivos, viva ahora tantos problemas, mientras las y los alumnos, miran con desconcierto que sus planteles, luzcan cerrados, lo cual no había ocurrido anteriormente.

 

 

80 años de la expropiación petrolera o desnacionalización 

 

Hoy se cumplen 80 años de la expropiación petrolera, decretada el 18 de marzo de 1938 en unacto nacionalista del presidente Lázaro Cárdenas del Rio, pero con los precios de las gasolinas más altos en la historia de México, y el desmantelamiento de la otrora industria nacional, es pertinente comentar que más que festejar esa medida dignamente adoptada, por el “Tata”, las y los mexicanos celebramos en realidad:  la “desnacionalización de la industria petrolera”.

 

Durante ocho décadas la nacionalización del petróleo extraído y operado a cargo de Petróleos Mexicanos estuvo y ha estado sujeta a diversas presiones, situación que acabo de complicarse en el sexenio de Carlos Salinas de Gortari quien inició el desmantelamiento de la que creíamos industria nacional, la cual con Enrique Peña Nieto y su reforma energética, ha terminado por sucumbir a los intereses de los consorcios extranjeros.

 

Vicente Fox y Felipe Calderón, emanados del Partido Acción Nacional, y gobernaron durante 12 años, hicieron su parte, colaborando en el negativo proceso de desnacionalización que ahora a convertido a Pemex y sus directivos y trabajadores, en meros empleados de las empresas que como efecto de la reforma energética de Peña Nieto, regresaron a México como socios y dueños de consorcios que los hacen co-propietarios de la industria nacionalizada por el general Cárdenas del Río, hace 80 años.

 

Hoy todo esta peor que antes, las gasolinas y sus derivados, como el gas y los aceites, han escalado precios altísimos y provocado una escalada inflacionaria incontrolable.

 

Por si fuera poco, hoy la desnacionalizada industria energética se ve además mermada por el ataque permanente de sus líneas conductoras, que son “ordeñadas” por los huachicoleros, personajes mafiosos que roban diariamente miles de litros de combustible.

 

Y todavía el señor Peña Nieto, quien no se cansa de pregonar que el presidente y su gobierno, la única intervención que tendrá en el actual proceso electoral, será el primero de julio cuando deposite su voto en las urnas, busca cualquier pretexto para “advertir” que después del primero de diciembre, la reforma energética, tan beneficiosa para el país, debe seguir adelante.

 

 

 

 

 

 

 

En un anticipado acto celebrado el viernes, acompañado del corrupto líder petrolero, Carlos Romero Deschamps, del gobernador de Tabasco, Arturo Núñez Jiménez, y los secretarios de Energía, Pedro Joaquín Coldwell, y de Hacienda, José Antonio González Anaya, el presidente, anunció que el 1 de julio se decidirá no solo la presidencia de la República, sino también el futuro de la reforma energética.

 

Veladamente pidió que las y los mexicanos, voten por su candidato José Antonio Meade, al asegurar que los votantes deben elegir entre “los dogmas del pasado y los postulados del presente”.

 

Peña Nieto, no dudó en defender los avances que según él ha conseguido el país con su reforma energética:

 

“El 1 de julio, además de la Presidencia de la República, los ciudadanos decidirán el futuro de la reforma energética. Deberán comparar y valorar entre la oferta de regresar a un modelo cerrado o privilegiar el futuro con la apertura y la competencia en el sector, entre volver “a los dogmas del pasado” o seguir los postulados actuales que permiten a Petróleos Mexicanos (Pemex) asociarse con otras empresas”.

 

Y quien pregona imparcialidad presidencial en los comicios para elegir presidente, senadores, diputados, nueve gobernadores y alcaldes, en abierta injerencia propagandística, aseguró, que:

 

Al final de su administración se habrán formalizado compromisos de inversión por 200 mil millones de dólares, lo cual, desde su perspectiva, cambió con su reforma, porque anteriormente, “todos los intentos previos para reformar a Pemex habían fracasado’’.

 

Subrayó la importancia de conservar el nuevo régimen para la explotación de la energía y citó pasajes de la historia de México, donde “fuimos capaces de transformar nuestras instituciones para hacer realidad los ideales de nuestra sociedad’’.

 

Poco falto para que convocará desde la investidura de su cargo a sufragar el primero de julio, por su excolaborador, José Antonio Meade, pues adujo que cada etapa, de la reforma aplicada en los cinco años de su administración: “fue un paso audaz hacia adelante, no un tímido regreso al pasado fue una acción creativa, no una reacción destructiva, fue una renovación de nuestras instituciones, no una restauración de prácticas y modelos superados’’,  estas acciones aseguró deben seguir adelante, no debe haber marcha atrás.

 

Según el señor Peña Nieto, su reforma energética, estuvo apegada y sustentada en la Constitución y en las leyes nacionales, para reivindicar el interés nacional y reafirmar la soberanía y el estado de derecho.

 

 

Refirió las acciones impulsadas desde su llegada a la Presidencia, cuando “era evidente el agotamiento del modelo de desarrollo del país y la necesidad de modernizar Pemex’’, pues su desempeño no correspondía a la magnitud de sus operaciones, su potencial y se había propiciado un gradual declive de la producción.

 

En esas circunstancias, afirmó que hablar de la soberanía sobre nuestro petróleo sin tener la capacidad de aprovecharlo se había convertido en una ilusión dogmática.

 

A pesar de toda su palabrería los mexicanos que padecemos, los altos costos de la gasolina que día tras días, sube de precio y cuya alza, nadie sabe cuando va a terminar, nos preguntamos, donde quedó la promesa presidencial, de que no habría aumento en los combustibles, ofrecimiento que al final no cumplió Peña Nieto.

 

[email protected]

@albertounda16

 


 

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