El Senado aprobó extender a 2028 la labor de las Fuerzas Armadas en seguridad pública, pero esa tarea estará bajo el escrutinio directo del Poder Legislativo.
Ocho senadores del PRI y tres del PRD se sumaron al bloque oficialista para aprobar la reforma constitucional, que al tener varios cambios se regresará a la Cámara de Diputados, donde se espera que sea avalada.
La votación quedó 87 en favor de Morena, PRI, PVEM, PRD, PT y PES, y 40 en contra del PAN, MC y Grupo Plural. Los priistas Beatriz Paredes, Claudia Ruiz Massieu y Miguel Ángel Osorio Chong fueron los únicos que permanecieron en contra; el resto de los tricolores avaló y Claudia Anaya se ausentó.
A diferencia de hace dos semanas, cuando la presión extramuros de Segob, gobernadores y un embajador no dividió al bloque opositor, esta vez funcionó la estrategia del morenista Ricardo Monreal para dialogar y sumar al dictamen agregados que vencieron resistencias.
Entre los ajustes a lo aprobado por los diputados están que el Senado evaluará la participación de las Fuerzas Armadas en labores de seguridad pública cuando analice los informes anuales sobre actividades de la Guardia Nacional que le envíe el Ejecutivo federal. También se detalla el nuevo fondo con recursos federales y estatales para fortalecer a las policías civiles y se asentó de manera expresa que esta tarea del Ejército es extraordinaria, regulada, fiscalizada, subordinada y complementaria.
El dictamen aprobado por los diputados tuvo cambios.
- El Senado evaluará la labor de los militares en seguridad pública.
- El apoyo será temporal, extraordinario, regulado, fiscalizado y subordinado.
- Tras el plazo, los militares asumirán tareas que fija el art. 21 de la Constitución.
- Se creará un fondo con dinero federal y estatal para fortalecer a policías.
Ricardo Monreal rompió anoche el bloque de oposición en el Senado y consiguió que ocho senadores del PRI y tres del PRD se sumaran al bloque oficialista para aprobar la reforma constitucional que por primera vez en la historia someterá a las Fuerzas Armadas al control directo del Poder Legislativo, como condicionante a que se mantengan hasta 2028 en tareas de seguridad pública.
Con 87 votos en favor de Morena, PRI, PVEM, PRD, PT y PES y 40 votos en contra del PAN, MC y Grupo Plural, el Senado aprobó cambios para devolver a la Cámara de Diputados; los priistas Beariz Paredes, Claudia Ruiz Massieu y Miguel Ágel Osorio Chong fueron los únicos que mantuvieron su voto en contra; el resto de los priistas respaldó y Claudia Anaya se ausentó.
“Sí. La audacia de proponer. La audacia de construir y la audacia de hacer de este Congreso el centro de la estrategia de seguridad. Eso es lo que les molesta. Les molesta que no son ellos. Les molesta que no lo propusiron. Les molesta que vamos a ver aquí a los militares.
Y fue el líder de los senadores del PRD, Miguel Ángel Mancera, quien anunció que su voto era en aprobación, precisamente, porque se logró vencer la resistencia oficialista a aceptar cambios a la minuta y porque hoy habrá un control inédito a las Fuerzas Armadas.
Uno tras otro, panistas, emecistas y los integrantes del Grupo Plural que se mantuvieron siempre en la posición original de rechazo, hablaron de los graves riesgos de esta reforma; mostraron su escepticismo de que el gobierno respete esta reforma; dudaron de un comportamiento institucional de todos los militares, al grado que Emilio Álvarez Icaza dijo que esta reforma crea un “narco Estado militarizado”.
Desde la trinchera de un priismo dividido, Claudia Ruiz Massieu fue la única que mantuvo su posición incial de rechazo. Habló del ejemplo de su padre, José Francisco Ruiz Massieu y del esfuerzo constante que hace ella por honrar su ejemplo cuando enfrenta encrucijadas como ésta.
A dos semanas del fracaso de la estrategia que emprendió el gobierno para lograr que los senadores de oposición aprobaran la minuta que sólo planteaba la permanencia hasta 2028 de las Fuerzas Armadas en tareas de seguridad pública, con la creación de una comisión bicamaral, que a pesar de la presión ejercida por la Secretaría de Gobernación, gobernadores y hasta un embajador, no logró vencer al bloque opositor, la estrategia de diálogo de Monreal rompió la unidad opositora.
En una dinámica de ceder, Monreal Ávila dejó hasta el último momento su propuesta para introducir gran parte de las propuestas de los priistas y perredistas que accedieron a avanzar en el acuerdo.
No fue necesario, en esta ocasión, que presionaran extramuros a los senadores; solos aceptaron al ver que minutos antes de abrirse la discusión del dictamen, que una noche anterior no tenía el respaldo de la mayoría calificada, se dio a conocer un agregado que venció las resistencias.
Tal como lo exigió parte de la oposición, se concluyó que las Fuerzas Armadas actuarán en tareas de seguridad pública de manera “extraordinaria, de tal manera que se acredite la absoluta necesidad, que sea temporal y solicitada de forma expresa y justificada por la autoridad civil; regulada, para que cumpla con un estricto apego al orden jurídico previsto en este Constitución, en las leyes que de ella emanen y los tratados internacionales que estén de acuerdo con la misma.
Incluye que “los procedimientos en trámites y pendientes de resolución en el Poder Judicial de la Federación a la entrada en vigor de este decreto se continuarán sustanciando hasta su resolución de fondo, sin sobreseerse por cambio en la norma impugnada y se resolverán conforme al régimen jurídico vigente al momento de su presentación”, para no afectar los procesos de controversia constitucional en curso.
Además, se detalla el nuevo fondo con recursos federales y estatales para fortalecer a las policías civiles a partir de 2023.
Con Información de Excelsior.