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El jubilado que quería regresar a lidiar con la pandemia

  • Félix Norberto Sánchez Granados, médico jubilado del IMSS, estaba determinado a volver a ponerse la bata blanca para hacerle frente al covid-19

CIUDAD DE MÉXICO

Cuando comenzó la pandemia de covid-19, Félix Norberto Sánchez Granados, médico jubilado del IMSS, estaba determinado a volver a ponerse la bata blanca para hacerle frente al nuevo coronavirus, pero su hija Wendy le suplicó que no lo hiciera porque temía que pudiera contagiarse. Muy a su manera, se resignó.

Hace siete años el doctor Sánchez Granados se jubiló del Seguro Social. Por años fue directivo de diversas Unidades de Medicina Familiar de la institución, también trabajó en el ISSSTE y fue docente de la UNAM.

Ahora a sus 69 años se dedicaba a la aplicación de ozonoterapia. Viajaba a comunidades rurales a aplicar este tipo de medicina alternativa a adultos mayores y no la cobraba. Al final nunca dejó de dar consulta.

Fue así como creen que se contagió; aplicando ozono a un paciente que tuvo resultado positivo a SARS-CoV-2.

Cuando fue a revisarlo, Wendy, la única de sus tres hijos que se inclinó por la medicina y quien le prometió representarlo en el frente de batalla, lo encontró en muy malas condiciones y se lo llevó de inmediato al hospital La Raza.

Al médico lo  invadió el miedo y decidió escapar. Un día después tuvo que volver. Casi no podía caminar, tenía mucha fiebre, estaba pálido, se tambaleaba de un lado para otro, y  sólo le decía a Wendy: `Estoy bien hijita. Estoy bien´.   Fue la última vez que la vio porque en ese momento todavía no se realizaban videollamadas. Diez días después de estar intubado  murió.

Félix fue hombre trabajador y resolutivo. Desde que tuvieron uso de razón  sus hijos lo recuerdan  ayudando y resolviendo los problemas de sus pacientes y  trabajadores a cargo. Le encantaba contar chistes. Era el  mayor de seis hermanos, quienes lo veían como un padre, y tenía ya tres nietos.

Su familia no pudo hacerle ningún ritual, no hubo velación, ni novenarios, tampoco tuvo un homenaje. Sus cenizas fueron entregadas en la calle.

Pero este 2 de noviembre es el protagonista de la ofrenda de su hija  Wendy, quien le  puso el pan de muerto hecho en Iztapalapa que tanto le gustaba.

Información: Excélsior

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